Terapia visual:

¿Qué es la terapia visual? La terapia visual también denominada entrenamiento visual es un tipo de entrenamiento del ojo que intenta ayudar con los problemas de visión, igual que si se entrenara un músculo para el deporte. Se trata de un método no invasivo ni agresivo, que no usa medicamentos e intenta recuperar funciones visuales deterioradas o inexistentes a base de juegos y estímulos visuales, con una alta efectividad y buenos resultados. Esos problemas pueden afectar la habilidad para leer, pero no tienen nada que ver con las dificultades de aprendizaje y de atención.
Cómo funciona la terapia visual
La terapia visual comienza con un examen completo de la vista. Un examen completo prueba factores como la agudeza visual, que es el término usado para la nitidez o claridad de la visión. El examen también prueba si existe ojo vago (ambliopía) y otros problemas como la insuficiencia de convergencia (CI, por sus siglas en inglés) que puede afectar la capacidad para enfocar un objeto cercano. Después del examen de la vista, se crea un plan de terapia visual que podría incluir estas actividades:

  • Cubrir un ojo durante parte de la sesión de terapia
  • Mirar a través de prismas
  • Hacer rompecabezas de letras
  • Usar anteojos polarizados o plásticos coloreados sobre el material de lectura

Las sesiones de terapia visual por lo general duran una hora y se realizan una o dos veces a la semana. Dependiendo de las dificultades del niño, podría recomendarse que asista a la terapia de tres meses a un año. El Óptico-Optometrista puede que también prescriba hacer ejercicios para los ojos en la casa bajo la supervisión de los familiares.

Lentes de contacto:

Qué son? Los lentes de contacto son discos plásticos delgados y transparentes que flotan en la superficie del ojo para corregir la visión y se colocan directamente sobre la superficie del ojo. No presentando riesgos cuando se usan con cuidado. Los lentes de contacto se utilizan para corregir las mismas condiciones de los ojos que se corrigen con anteojos: miopía (mala visión de lejos), hipermetropía (mala visión de cerca), astigmatismo (visión borrosa debido a la forma de la córnea) y la presbicia (incapacidad para ver objetos de cerca).
Hay varios tipos de lentes de contacto según el material:

  • Las lentes blandas son fabricadas con plásticos hidrofílicos (amigos del agua) que son materiales que absorben el fluido. Este contenido acuoso varía entre de 37% y 80%.
  • Las lentes duras están hechas de un material rígido de plástico llamado PMMA (polimetil metacrilato) que no transmite oxígeno al ojo.
  • Lentes de contacto RPG, también conocidas como RPG o "permeables al oxígeno", están hechas de plásticos rígidos, sin agua, y son especialmente buenas para la presbicia y el astigmatismo elevado.

Dentro de las lentes blandas existen entre otras las siguientes clases:

  • Lentes desechables o de uso diario: están diseñadas para ser desechadas en la noche antes de ir a la cama y ser reemplazadas con un nuevo par en la mañana. A diferencia de las lentes de contacto mensuales, no requieren mantenimiento es decir, solución para lentillas y estuche.
  • Lentes de contacto mensuales: deben quitarse antes de ir a dormir. Se deben limpiar y almacenar en el estuche para utilizarlas nuevamente en la mañana siguiente. Se deben reemplazar con un nuevo par después de un mes. A diferencia de los lentes de contacto de uso diario, necesitas solución para limpiar y almacenar lentillas y un estuche para guardarlas.
  • Lentes permanentes de uso prolongado: estas pueden utilizarse por más de una semana sin quitarse, pero resultan riesgosas y complicadas, por lo que se las recomienda sólo para ciertas ocasiones, como luego de alguna operación ocular.
  • Lentes de contacto tóricas: corrigen el astigmatismo, vienen como lentillas de uso diario, mensual y continuado.
  • Lentes de contacto bifocales: están diseñadas para proporcionar una buena visión para las personas que tienen presbicia.

Ortoqueratologia:

¿Qué es? La ortoqueratología es una técnica para la compensación de la miopía mediante el uso de lentes de contacto por la noche mientras duermes, sin necesidad de someterte a cirugía, eliminando la necesidad durante el día de llevar gafas o lentes de contacto. El uso de estas lentes mientras se duerme modifica la forma de la córnea temporalmente, consiguiendo que el usuario cuando se despierta no necesite otra corrección. El concepto es parecido al de la cirugía con láser, salvo que con el láser la modificación de la córnea es irreversible y, en consecuencia, hay más riesgos. Si se deja de utilizar la lente de contacto, la córnea vuelve a su estado original. Al no necesitar corrección durante el día se convierte en un sistema ideal para deportistas, personas que presenten sensación de sequedad ocular con sus lentes de contacto o todas aquellas personas que quieran ir sin ninguna corrección durante el día.

Lentes de contacto progresivas:

Con las lentillas progresivas serás capaz de ver igual de bien de cerca, medio y largo rango y eliminarás la necesidad de hacer movimientos antinaturales con la cabeza.

Las lentillas progresivas pueden ser tanto de uso diario como mensual. Las lentillas progresivas son la solución perfecta para lograr una buena visión en cualquier tipo de distancia, para aquellas personas con problemas de visión tanto de lejos como de cerca. Las lentillas progresivas pueden encontrarse prácticamente en cualquier tipo de material. De esta forma, encontramos lentes de contacto progresivas fabricadas en materiales convencionales, duros o, incluso, de silicona. Asimismo, como las lentillas normales, pueden adquirirse tanto en modalidad anual, mensual o diaria. De esta forma, se adaptan a las preferencias de toda clase de usuario.

Lentes ocupacionales:

Mientras que en las lentes progresivas la zona inferior del cristal está graduada para la visión cercana (40 cm) y la zona superior para la lejana, en las lentes ocupacionales la zona superior está graduada para la distancia intermedia (1-1.50 m), adaptándose a una demanda visual específica de muchos puestos de trabajo. Las gafas ocupacionales están orientados específicamente a los requisitos de la vida diaria en el trabajo, unos requisitos que otros lentes no pueden satisfacer. Las gafas ocupacionales permiten una alta movilidad de la cabeza debido a que cuentan con un amplio campo visual. Una postura correcta y el uso de gafas con lentes ocupacionales personalizadas contribuyen a mejorar el confort visual cuando se trabaja durante muchas horas frente a un ordenador.

Progresivos

Las lentes progresivas permiten a las personas con vista cansada ver correctamente a todas las distancias con las mismas lentes graduadas, aunque no hubiesen utilizado gafas anteriormente. En una lente progresiva, la graduación varía progresivamente. La parte inferior de la lente está graduada para visión de cerca, la parte central está graduada para la visión intermedia y la superior para visión lejos. Las lentes progresivas no dejan ver cortes, lo que, no solo es más estético, sino que favorece a una mayor comodidad visual y a una visión nítida y precisa a todas las distancias. Los lentes progresivos permiten que se le vean perfectamente los ojos y no se distinguen de los lentes monofocales normales. Gracias a las lentes progresivas te olvidarás de quitarte, ponerte o cambiar de gafas constantemente. Los molestos cambios entre lentes de lectura y lentes estándares ya no serán necesarios. Estos lentes presentan además diversas ventajas en lo que se refiere a la estética: puesto que la transición de las diferentes zonas visuales del lente se realiza de forma invisible, La lente progresiva es la opción más utilizada para corregir la presbicia.

Baja Visión:

En la actualidad, cada vez existen más pacientes mayores que, por cualquier motivo, patología o cirugía, ven disminuida su agudeza visual a valores muy bajos. La baja visión es una pérdida de la visión que hace que las tareas diarias sean difíciles de realizar. Una persona con baja visión puede encontrar difícil realizar ciertas actividades como la lectura, la escritura, ir de compras, ver televisión, conducir un automóvil, o reconocer caras. Cuando la visión no mejora con el uso de ayudas ópticas, medicamentos o cirugía, las personas con baja visión necesitan ayuda para aprender a sacar un máximo provecho de su visión remanente y poder mantener su independencia. La pérdida de la visión no significa que hay que renunciar a sus actividades, sino que hay que usar nuevas formas de realizarlas. Consideramos la Baja Visión como una disminución de las funciones visuales, no recuperable por tratamiento y/o corrección refractiva. Si un profesional a cargo de su atención visual le dice que su visión no puede ser totalmente compensada con gafas de prescripción común, tratamiento médico o cirugía, y si aún tiene algo de visión usable, usted tiene lo que se llama “baja visión”.