No hay dos colores de ojos iguales
Uno de esos datos que parecen una exageración, pero tienen una base científica fascinante.
Cuando decimos que no hay dos colores de ojos iguales, es exactamente por la misma razón por la que no hay dos huellas dactilares iguales: la complejidad biométrica.

Aquí tienes la explicación:
1. El "Pixelado" del Iris
Aunque desde lejos digamos "él tiene los ojos azules" o "ella los tiene marrones", el color del ojo no es una mancha plana de pintura. El iris está formado por capas de tejido fibroso y músculos.
- Cada persona tiene un patrón único de surcos, crestas, anillos y criptas.
- La forma en que se distribuyen estas fibras es aleatoria durante el desarrollo embrionario.
2. No es solo Melanina, es Física
El color depende de la cantidad de melanina, pero también de cómo la luz rebota en esas fibras (un fenómeno llamado dispersión de Rayleigh, el mismo que hace que el cielo se vea azul). Como la estructura de las fibras es única, la luz rebota de forma distinta en cada ojo. Incluso tus propios ojos (el izquierdo y el derecho) son distintos entre sí si los miras con un microscopio.
3. El ADN no tiene "el mapa" completo
Aunque la genética determina si tendrás mucha o poca melanina (ojos oscuros o claros), el dibujo exacto del iris no viene en el ADN. Se forma por azar en el útero. Por eso, incluso los gemelos idénticos, que comparten el mismo ADN, tienen patrones de iris y colores diferentes, aunque sólo sea sutilmente.
