Genética del color de ojos explicada

¿Pueden dos padres de ojos marrones tener un hijo de ojos azules?

En este artículo

La genética humana es un campo fascinante que, a menudo, parece desafiar la lógica simple. Una de las preguntas más recurrentes en las consultas de oftalmología y en las reuniones familiares es: ¿Cómo es posible que dos padres con ojos marrones tengan un hijo con ojos azules?

Durante décadas, la educación básica nos enseñó un modelo simplificado que hoy sabemos que no cuenta la historia completa.

En este artículo, veremos la compleja arquitectura genética que determina el color de nuestra mirada y explicamos por qué la respuesta a esa pregunta es un rotundo .

Genética del color de ojos explicada

El mito de la genética simple de Mendel

Antiguamente, se enseñaba el modelo de Gregor Mendel para explicar el color de los ojos. Según esta teoría, el color marrón era un rasgo "dominante" y el azul un rasgo "recesivo". Se creía que un solo gen determinaba el color:

  • Si tenías un alelo marrón () y uno azul (), tus ojos serían marrones ().
  • Solo si tenías dos alelos azules () tendrías ojos claros.

Bajo este esquema, dos padres de ojos marrones podían tener un hijo de ojos azules si ambos eran portadores del alelo recesivo (). Aunque este modelo explica el escenario básico, la ciencia moderna ha demostrado que el color de ojos no depende de un solo gen, sino de la interacción de al menos 16 genes diferentes.

¿Qué determina realmente el color de los ojos?

Para entender la genética, primero debemos entender la física del ojo. El color de los ojos está determinado por la cantidad y distribución de un pigmento llamado melanina en el iris.

  1. Melanina: Es el mismo pigmento que da color a nuestra piel y cabello. En el iris, existen dos tipos: la eumelanina (marrón oscuro) y la feomelanina (rojiza/amarillenta).
  2. Efecto Tyndall o Dispersión de Rayleigh: Es un fenómeno físico similar al que hace que el cielo se vea azul. En los ojos azules, no hay pigmento azul. Lo que ocurre es que el iris tiene muy poca melanina y, cuando la luz entra, se dispersa de tal manera que el color azul es el único que se refleja hacia afuera.

Por tanto, tener ojos azules es, técnicamente, tener una "ausencia" o una cantidad muy baja de pigmento en la capa frontal del iris.

Los protagonistas: Los genes OCA2 y HERC2

Aunque intervienen muchos genes, hay dos que se encuentran en el cromosoma 15 y que tienen la mayor responsabilidad:

El gen OCA2

Este gen produce una proteína llamada proteína P, que es esencial para la producción de melanina. Cuanto más activo es el gen OCA2, más melanina hay y más oscuros son los ojos. Si este gen se "apaga" o funciona a niveles mínimos, los ojos tienden a ser azules o claros.

El gen HERC2

Este es el verdadero "interruptor". El gen HERC2 tiene una región que controla la expresión del gen OCA2. Una mutación específica en HERC2 puede "apagar" la capacidad del gen OCA2 para producir melanina en el iris.

El escenario: Padres marrones, hijos azules

Para que dos padres de ojos marrones tengan un hijo de ojos azules, debe ocurrir una combinación específica de sus códigos genéticos.

Ambos padres deben ser portadores de la variante de "ojos claros". En términos genéticos, esto significa que, aunque sus ojos muestran el fenotipo marrón (lo que vemos), su genotipo (su ADN oculto) contiene las instrucciones para los ojos azules.

Cuando se produce la concepción, el hijo recibe una copia de cada gen de cada progenitor. Si el azar biológico hace que el bebé reciba la variante "recesiva" o de baja producción de melanina de ambos padres, sus ojos serán azules.

Las probabilidades

Si ambos padres de ojos marrones son portadores del rasgo azul ():

  • Existe un 75% de probabilidad de que el hijo tenga ojos marrones.
  • Existe un 25% de probabilidad de que el hijo tenga ojos azules.

Este 25% es la razón por la que, a veces, un rasgo parece "saltarse" una generación y aparecer de repente tras décadas de ojos oscuros en la familia.

¿Por qué existen otros colores como el verde o el ámbar?

Si la genética fuera solo una cuestión de "encendido o apagado", solo tendríamos ojos marrones o azules. Sin embargo, la amplia gama de colores (verde, gris, avellana, ámbar) se debe a la herencia poligénica.

  • Ojos verdes: Se producen por una cantidad moderada de melanina combinada con una variante del gen EYCL1 (conocido como el gen gey). Es una mezcla de dispersión de luz azul y un poco de pigmento amarillento.
  • Ojos color avellana (Hazel): Son el resultado de una distribución desigual de la melanina: más pigmento cerca de la pupila y menos en los bordes, lo que crea un efecto cambiante entre marrón y verde.

El cambio de color en los bebés

Es común que muchos bebés (especialmente de ascendencia europea) nazcan con ojos azules o grisáceos que luego se vuelven marrones o verdes. Esto no es un cambio de genes, sino de maduración biológica.

Las células que producen melanina (melanocitos) pueden tardar hasta un año (o incluso más) en completar su trabajo. La exposición a la luz después del nacimiento activa la producción de pigmento. Por eso, un bebé puede empezar con ojos claros y terminar con la mirada oscura de sus padres a medida que el gen OCA2 comienza a fabricar melanina.


La herencia del color de ojos es un recordatorio de que somos un mosaico de nuestros antepasados. Dos padres de ojos marrones pueden tener un hijo de ojos azules porque llevan en su código genético el legado de abuelos o bisabuelos que tenían ojos claros.

La genética no es una ciencia de certezas absolutas, sino de probabilidades y maravillosas combinaciones biológicas que hacen que cada mirada sea única en el mundo.

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